Transporte Internacional

Un día con Operinter en Guangzhou

Publicado originalmente en el Heraldo de Aragón.

Me levanto a las 6.00 y desde la ventana de mi hotel en Guangzhou ya se escucha el bullicio de la gente yendo a sus trabajos. La calle Huanshi es una de las principales arterias de la ciudad. Tengo por delante una jornada repleta de oportunidades. Tracy me recibe con una amplia sonrisa en la entrada de la oficina de Operasia en la ciudad. Son ya seis las oficinas con las que el Grupo cuenta en el continente asiático desde que en el 2004 se inició la aventura de expansión en China. Qingdao fue la última en unirse a la lista ya formada por Hong Kong, Shanghai, Shenzhen, Ningbo y Xiamen.

Antes de reunirnos con algunos clientes que han venido desde Zaragoza a la Feria de Cantón, repasamos con el personal de Operasia puntos clave que pueden hacernos mejorar en el servicio al cliente; el inconformismo es la base de nuestro trabajo diario. Además, tenemos que tratar de anticiparnos a sus necesidades, adaptándonos a sus particularidades. Comparto lo que escuchaba recientemente a un buen amigo sobre su empresa: «Esto es lo que somos; y seremos todo aquello que necesiten nuestros clientes».


Operinter apostó por la creación de oficinas propias en China, dotándolas de personal español con amplia experiencia en el sector, lo cual fue factor determinante en su expansión.

Además de las sedes en China, Operinter cuenta con una extensa red de oficinas propias, corresponsales y agentes en los principales puertos del mundo, que nos ayudan a controlar y coordinar las expediciones marítimas y aéreas, con un conocimiento exhaustivo de las rutas y frecuencias.

Se nos une al recorrido Alfredo, CEO de Operasia, quien nos pone al día de los principales retos con los que se enfrentan las empresas españolas que operan en el mercado asiático. El asesoramiento personalizado a clientes que buscan expandirse en este mercado y se encuentran en búsqueda de nuevos nichos de negocio, hace que nos vean como una apuesta de confianza. «Somos los ojos de nuestros clientes en China», y todo nuestro personal vela por sus intereses bajo el sello de garantía del buen hacer, desde el nacimiento de la compañía en Valencia allá por el año 1983.

Cuando Operinter apostó por la creación de oficinas propias en China, el hecho de dotarlas de personal español, contando con amplia experiencia en este sector, se convirtió en un factor determinante de nuestra expansión; ya que contribuimos al desarrollo y crecimiento de muchos clientes.

Nos sirven unas frutas y un poco de té mientras comentamos con Alfredo que debería venir a degustar las tapas y vinos aragoneses por los bares de ‘el Tubo’ de Zaragoza. Es curioso pensar que estemos tan conectados a pesar de los más de 10.000 km de distancia que nos separan. Vivimos en un mundo globalizado donde las distancias se hacen cada vez más cortas; y en nuestro día a día son numerosos los artículos que nos rodean y con los que convivimos, los que han sido previamente fabricados en Asia.

La jornada transcurre y se hace intensa; y cuando estamos a punto de comer en la misma Feria, suena el teléfono y al otro lado Arturo García, director comercial de Operinter desde Zaragoza; que acaba de llegar a la oficina. ¡Buenas noticias! ¡Hemos cerrado con éxito el proyecto de una operación de exportación con Japón! Fue con Arturo con quién inicié mi andadura en octubre del 2004, con la apertura de nuestra oficina en Zaragoza. A esta aventura de solo dos personas, se fueron incorporando más profesionales hasta completar nuestra actual plantilla con 19 personas.

Con nuestra actitud siempre positiva, dedicación y compromiso, todos somos responsables de lo logrado en Operinter Zaragoza; habiendo superado en el 2017 las 4.400 operaciones de comercio internacional, con un movimiento superior a los 5.000 teus marítimos y a las 300 toneladas aéreas.

Nuestra propuesta de valor pasa por la personalización en el asesoramiento, la flexibilidad, adaptabilidad y la inmediatez en la respuesta. Aspiramos a convertirnos en unidades de expansión internacional de nuestros clientes.

Trabajamos para mejorar nuestra actitud positiva, nuestra motivación y, en definitiva, nuestro orgullo de pertenencia. Esto lo hacemos a través de la mejora de procesos, la comunicación, la formación, el buen clima laboral y nuestra política de Responsabilidad Social Empresarial. En definitiva, interpretamos a nuestra manera una de las ideas de Richard Branson: «Forma bien a las personas para que puedan marcharse, trátales mejor para que quieran quedarse».

Acaba la jornada en Guangzhou y las sensaciones han sido muy positivas. Todavía tenemos por delante duros días de agendas repletas, pero los afrontamos con mucha ilusión y ganas. La mejora de nuestros servicios va unida al alto grado de implicación de todo el equipo que seguro permite que el negocio entre China y España siga aumentando. Con una visión y valores claros y sólidos, haciendo que «el trabajo en equipo encaje perfectamente».

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